miércoles, agosto 19

Por tí y para tí.


Un día como hoy, hace 52 años una joven de Santiago de las Vegas contemplaba feliz a su retoño, nacía su primer y único hijo. Ha llovido mucho desde entonces y continua siendo una madre y una abuela feliz. Educó a su hijo con los valores de una generación, donde el respeto y el amor a la familia, a los amigos y a la sociedad misma estuvo siempre presente. Un día su hijo cambio el rumbo de su destino y emigro a otras tierras, consigo quedó lo más sagrado, su nieto. El reencuentro de ambos tardo muchos años en producirse por razones que pueden imaginar, pero ahí estuvo siempre la abuela entrañable velando porque fuese una buena persona y lo consiguió. No era muy buena cocinera, pero hacia el mejor flan del mundo, en su molde de una vieja lata de Chorizos el Miño. Su fuerte sin lugar a dudas fue siempre su apoyo en las tareas escolares. Su formación en la Academia Wesley le brindaba la posibilidad de ayudar a su hijo y a su nieto y hoy es el día que mantiene una redacción y ortografía impecables. Continua en su viejo Santiago, pero su familia aumentó en otras tierras, desde donde recibe el amor de otros nietos y de la mejor nuera que pueda existir.
Todo hijo tiene que estar orgulloso de haber tenido una madre así, y aunque los años han pasado esa mirada de madre sigue siendo la misma y la llevamos siempre dentro. Por pura casualidad yo tengo la misma edad de su hijo.
Gracias por todo.